lunes, 3 de diciembre de 2012

5 reflexiones acerca de la Fil de Guadalajara 2012

Acaba la FIL de Guadalajara y se acaba el año en cuanto a viajes internacionales. Este año ha sido muy intenso, desde el 8 de enero que empecé a viajar a América, he cruzado el puente Atlántico 8 veces, además de todos los viajes realizados por España y Europa, lo que ha hecho que mis millas hayan subido este año de forma espectacular.

¿Por qué dar este dato al inicio de este articulo? Porque hay que entender que hoy en día cualquier proyecto editorial en español necesitará del Continente Americano para su viabilidad, y ese es nuestro caso. Como a muchas editoriales, a Ediciones Noufront y su plataforma de servicios editoriales www.produccioneditorial.com, México, Colombia, USA, etc, nos salvan los números.

Es por eso que la FIL de Guadalajara se ha convertido en los últimos años en una visita imprescindible y fundamental para la realización de nuestro proyecto. Y es por eso que cada año al regresar comparto con vosotros algunas de las reflexiones más interesantes que me traigo en la maleta de regreso a casa.

Reflexiones:

1. Es cuestión de actitud. 
A lo largo del año hemos leído innumerables artículos desacreditando el Liber, el mercado español del libro, las actitudes del Gobierno con respecto a la industria cultural española, la realidad de las librerías etc. Todo esto ha creado un clima de pesimismo y apatía que contagiaba todas las actividades de los diferentes gremios de editoriales en España. Sin embargo todos estos sentimientos se transforman cuando se está al otro lado del charco. Un solo día en la FIL hace que las personas cambien, y no se si es por el aire mexicano, por el chile o los tequilas, pero en casi todas las esquinas ves a la gente con una actitud diferente. Y desde luego que la actitud es el primer paso para que las cosas pasen.


Jóvenes de entre 15 y 20 años pagando la entrada para entrar a FIL


2. La presencia de editores y autores.
Este punto es recurrente cada año. Los editores y autores españoles si que están presentes en FIL. Ahí si está su apoyo, mucho más que en Liber, donde en el mejor de los casos las editoriales asistentes mandan a sus directores comerciales. En este punto cabe destacar que hay un buen número de editores que si que están presentes en todos los eventos personalmente, pero porque ellos mismos han de hacer las veces de editor, director comercial y mil labores más dentro de la editorial. Entiendo lo que me comentan muchos autores, ¿Para qué vamos a ir a Liber si no deja entrar al público? para eso está la Feria de Madrid o Sant Jordi; pero en estos dos encuentros solo se firman libros, no hay espacios para conversar y conectar con los autores como pasa en FIL, donde este año he podido ver en más de una ocasión a Fernando Savater y Juan José Millas (por citar a dos de ellos), parados en los pasillos hablando con los lectores y conociendo sus impresiones y dejando tomarse fotografías junto a ellos, al tiempo que firmaban algún libro fuera del espacio preparado para ello.

Pasillo del area nacional de FIL

3. La implicación de las Universidades y Escuelas.   
Que detrás de la FIL está la Universidad es algo que todos sabemos. Este es uno de los grandes secretos de este evento. No hay intereses de egos detrás de su organización y si que hay una apuesta firme y sólida por la cultura y por la lectura. Sin ir más lejos el pasado miércoles un taxista de Guadalajara nos explicaba como dos meses antes de FIL reciben una notificación que les dice el día que va la escuela a FIL y les informa que ese día los niños compraran un libro (el que ellos quieran) y que sobre ese libro se realizaran varios trabajos después. Si alguna familia no puede dar esos 200 pesos (unos 20 dólares) la escuela se encarga de que puedan escoger un libro entre las entidades y editoriales que participan en el proyecto de difusión de la cultura. La FIL es visitada por decenas de miles de estudiantes, y todos ellos compran, por lo menos un libro.

Salas de lectura dentro de FIL
El programa de FIL Niños es uno de los más apreciados por el público

4. Un programa dinámico para todo el sector.
Este año la FIL presentaba actividades para editores, libreros, correctores y traductores, especialistas en eBooks, social media, distribuidores y desde luego lectores. No se trata solo de vender libros y comprar derechos, se trata de ofrecer un abanico de posibilidades que hagan atractiva la feria no solo para los editores y comerciales, sino que el resto de los agentes que participan en la industria del libro vean este evento como fundamental en sus agendas. Así que cada año me encuentro en los pasillos de la feria a diseñadores, maquetadores, correctores, ilustradores, que vienen a FIL a venderse, pero también a formarse.

5. Una ciudad volcada con la Feria.
Taxistas, hoteles, restaurantes, etc, están plenamente volcados con la Feria. La mayoría de los hoteles disponen de un shuttle que cada 30 min lleva a sus huéspedes a la FIL de forma gratuita. En la misma FIL podías encontrar un stand dedicado a las reservas en los restaurantes de la cuidad, donde podías reservar mesa para comer y cenar, un salón para una reunión o presentación, o un cocktail imprevisto. con las mayores facilidades y eficacia. Guadalajara es una ciudad industrial, donde gran parte de la actividad comercial viene del as tres grandes ferias que allí tienen lugar, la del Libro, la de Joyería y la de Automoción, además de la de Calzado.


Estas son solo cinco reflexiones acerca de FIL, y que marcan la diferencia con otras ferias del libro. Cinco puntos que hacen de la Feria un evento del que no podemos faltar, que cada año se supera a si mismo y que cada vez que asistimos nos deja con ganas de volver al año siguiente y seguir aprendiendo y disfrutando.

Un abrazo a todos.




4 comentarios:

Julieta Lionetti dijo...

Muy oportunas reflexiones sobre las diferencias de carácter de dos de las tres ferias más importantes del libro en español.

Creo, sin embargo, que será difícil que LIBER se contagie del espíritu de la FIL, especialmente porque ha sido pensada desde el inicio para otros fines.

Mientras la Federación siga pensando que LIBER está bien y no necesita cambios porque durante su celebración se concreta el 50 % de las exportaciones del sector (y este es el pensamiento dominante) la feria irá languideciendo y los editores como tú deberán hacer más viajes por su propia cuenta.

Hay que tener en cuenta también que México está absolutamente decidido, como país, a convertirse en la plataforma cultural del español. Consuelo Sáizar lo ha expresado una y otra vez, año tras año, y la FIL contribuye lo suyo con su gran potencial comunicador y de enlace entre editores y autores de todos los ámbitos geográficos de la lengua.

LIBER, en cambio, parece querer conformarse con ser un lugar no ya de intercambio comercial, sino de venta pura y dura de libro físico. Espero, porque la industria editorial española se lo merece, que esta visión se abra a todas las posibilidades que brinda a España ser el centro de la edición en español.

Soy optimista, pero habrá que remar mucho.

Nicolás von der Pahlen dijo...

Espero que puedas volver (estoy seguro que ya has estado) a la Feria del Libro de Buenos Aires (no la llamamos internacional porque esto ya se sabe). A pesar de no tener apoyo ni de las Universidades, ni del gobierno nacional, a puro pulso estamos llegando prácticamente a la edición 40ª(es la 39ª) realizada todos los años, con Jornadas Profesionales de negocios, de cursillos de formación profesional y de intercambio de derechos, y luego de una afluencia de 1200000 personas (sí, un millón doscientas mil, gracias a una ubicación muy cómoda, a donde llegan metros y trasportes colectivos de toda la ciudad) durante los días de entrada al público. Y fundamentalmente, con el entusiasmo de todos: editores, distribuidores, vendedores, visitas, público. Te esperamos.
Un abrazo

Abel Maldonado dijo...

Estimados:
Creo que su visión sobre la cultura en México es un tanto corta y se deja llevar por la impresión de una feria y algunas palabras de un funcionario público; en mi país la cultura y en particular la de la información va en imparable declive, la FIL antes que cualquier cosa es un negocio que la Universidad de Guadalajara ha explotado al máximo, todo desntro de feria lo puedes obtener, pero todo tiene un costo elevado, contados expositores recuperan su inversión en ese evento, puedo afirmar que sólo se participa por el placer de estar en él, como un lujo que te dás a tí mismo, yo he sido expositor y ahora comprador, conozco ambas caras del negocio que se llama FIL, ciertamente y lo reitero el estar en la FIL es un placer que por diversas y extrañas razones nos damos todos los que asistimos. Saludos desde México.

Juan Triviño dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios, desde luego todos los puntos de vista ayudan, y mucho, a que crezca la necesidad de ampliar nuestra visión de lo que es y lo que queremos que sea el mundo editorial en Español. En cuanto a Angel, te entiendo perfectamente, imagino que hay un calor intangible de estar en FIl, para mi lo hay, que para nosotros se mueve alrededor de los contactos y el proceso de aprendizaje que hay en cada conversación.
Reitero mi agradecimiento a las aportaciones.